miércoles, 11 de marzo de 2015

Capitulo 8: PREPARANDOSE PARA LA ESCUELA

Capítulo 8: PREPARÁNDOSE PARA LA ESCUELA

_Flor aquí está tu sorpresa..._ dijo Mauricio a su novia señalando a los chicos
_ ¿dónde?_ pregunto Florencia observando indiferente a los chicos _yo solo veo a unos niños_
_ellos son la sorpresa_ hizo una pausa _soy su tutor_
_mucho gusto señorita_ se acercó Arturo a presentarse, besando la mano de Flor _José Arturo Méndez para servirle_
_aléjate mocoso_ alejo su mano apresuradamente _Mauricio ¡¿COMO SE TE OCURRE?!_
_Flor déjame explicarte_ coloco su mano sobre el hombro de su novia _vamos a mi oficina_
El sr. Fernández tomo a Florencia de la mano y la condujo hacia su oficina. Los chicos se quedaron en el lobby.
_pues no nos mintieron sobre ella_ dijo Arturo
_por algo es la novia del gruñón_ añadió Paula
_pero… ¿que irán a hacer con nosotros?_ pregunto Martin preocupado
_no sé pero te aseguro Fernández no deja perder su empleo_ lo tranquilizo Emilia _ya vamos a regresar al trabajo_

Más tarde en la oficina de Mauricio, después de que este hubiese tenido una de las peores discusiones con su novia, Guillermo entra cauteloso a la oficina de su amigo.
_ ¿tú me mandaste llamar?_ pregunto mientras se acercaba al escritorio
_si Memo necesito que me hagas un favor_
_si, ¿que se te ofrece?_
_necesito que vayas a comprar los uniformes de los vaguitos_ dijo en tono despectivo
_no lo quieres ni tantito ¿verdad?_ pregunto Guillermo apoyándose sobre el escritorio
_ ¡no!_ respondió enojado _ hoy tuve una pelea con Flor por su culpa_
Se encontraba en verdad molesto, jamás Florencia se había enojado tanto como ese día. No podía dejar de pensar en la manera en la que había salido furiosa de su oficina. La manera en que sus bellos ojos irradiaban una ira incontrolable al explicarle todo. En ese momento más que nunca odiaba a esos siete chicos que habían llegado de la nada a su vida.
_bueno entonces ¿solo los uniformes?_ le pregunto Guillermo
_ también útiles y mochilas, aquí está el dinero_ le entrego un fardo de billetes
_ ¿de dónde salió todo esto?_ pregunto sorprendido al recibir el dinero
_lo dio el sr. Palacios solo para esos callejeros_
_bueno con permiso_
Guillermo guardo el dinero en el bolsillo de su pantalón y salió silencioso de la oficina

Unas horas después durante la cena, los chicos se encentraban reunidos alrededor de la mesa en la habitación de Mauricio. Su cena era aún más pobre de lo que había sido su desayuno, solo un pequeño racimo de uvas y un vaso de agua.
_aquí tienen y se lo acaban_ dijo Mauricio colocando el ultimo plato sobre la mesa
_y ¿cómo no nos vamos a acabar esto?, si es un racimo de uvas_ respondió Paula sarcástica
_ ¿porque no cenamos en la cocina del hotel?_ pregunto Julián mirando su plato decepcionado
_porque el Sr. Palacios los quiere lejos de la cocina por la noche viene mucha gente importante al hotel_ respondió Mauricio _  ¿ya entendiste Jonás?_
_se llama Ju-li-an_ lo corrigió Martin
_como sea, cenen y se van a dormir que mañana se van a la escuela_
_ ¿a qué escuela vamos a ir?_ pregunto Arturo
_ya mañana verán es una escuela particular, Agustín_
_me llamo José Arturo, ¿entiendes Fernández?_
_como te llames, bueno hasta mañana_ concluyo Mauricio mientras tomaba una taza de café y caminaba hacia su cuarto

A la mañana siguiente los chicos esperaban a Mauricio en el lobby para que los llevara a la escuela. Él estaba retrasado y los chicos comenzaban a desesperarse, llevaba ya quince minutos de retraso.
_ ¿dónde está?, dijo Que estuviéramos aquí a las 7:20_ exclamo Emilia
_debe estar en su oficina_ dijo Martin _ lo voy a buscar_
Martin camino hacia la oficina de Mauricio, abrió la puerta sigilosamente, apenas lo suficiente para poder observar lo que pasaba en el interior, miro a Mauricio y Florencia discutir, el decidió espiar la conversación.
_deshazte de ellos, no los pienso cuidar_ le dijo Florencia a su novio. Se veía furiosa.
_qué más quisiera pero perdería mi trabajo_ comento Mauricio agachando la mirada
_llévalos a un orfanato después de la escuela y dile al Sr. Palacios que se escaparon_
_no es mala idea_ sonrió Mauricio
Martin no podía creer lo que estaba escuchando, salió corriendo algo asustado por las palabras de Mauricio.
_pero no podría hacerlo, ahora voy a dejarlos al colegio_ concluyo Mauricio, se despidió de su novia con un beso y salió de su oficina
Martin se encontraba en el pasillo, a solo unos pasos del lobby, donde estaban sus amigos, el jamás tendría el valor de decirles lo que había escuchado, así que espero ahí por un rato. Odiaría regresar a un orfanato, mucho más si lo separaban de los chicos. Había salido corriendo  por el pasillo hacia el lobby, se detuvo de pronto, a solo unos metros de distancia se encontraban sus amigos.  No paso mucho tiempo hasta que Mauricio llego hasta el lugar donde él se encontraba.
_ ¿dónde están lo demás?_ le pregunto Mauricio
_en...en...la recepción_ contesto nervioso
Los dos se reunieron con el resto de los chicos, después de una breve discusión por la impuntualidad de Mauricio, el los llevo a la escuela en su auto. El viaje no fue nada agradable, con siete chicos y un chofer en un auto tan pequeño; iban muy apretados ahí. Después de unos minutos el auto se detuvo frente un edificio enorme, con un gran jardín al frete, detrás de un enrejado elegante. Por las grandes puertas de dos hojas entraban los estudiantes de todas las edades, vestidos con su peculiar uniforme: un pantalón de gabardina color beige, una playera tipo polo color amarillo y zapatos deportivos color blanco, todo acompañado de un saco azul marino que les daba un toque de elegancia.
_ ¿aquí es?_ pregunto Oscar
_si, aquí se quedan vengo por ustedes a la salida_ les indico Mauricio enojado. Sin duda alguna no era el más entusiasmado por la idea de hacer de chofer pero tomando en cuenta que esos niños podían hacerlo perder su trabajo se resignó.
El Sr. Fernández se alejó en su auto gris por la calle. Los siete chicos quedaron parados en fila frente a la puerta del colegio “Rayo de Sol”. Vestidos con el uniforme, con sus mochilas al hombro y sus corazones acelerados por los nervios que los recorrían.
_bien, vamos a entrar_ indico Arturo observando a sus amigos
Todos entran por la puerta principal, llenos de miedo y nerviosismo por aquello que les esperaba al otro lado de esa gran puerta, entraron mezclándose con los muchos alumnos que entraban al mismo tiempo que ellos. El sonido del timbre se escuchó por toda la escuela y pronto todos los estudiantes corrían hacia sus salones, dejando al confundido grupo de amigos casi solos a mitad de los pasillos.
Finalmente el grupo se dividió, cada uno tomo su camino. Oscar se tropezó con alguien al avanzar intentando hallar su salón
_fíjate por donde caminas_ le reclamo
_perdón_ se disculpó Oscar mientras observaba a la bella chica con la que había tropezado




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